sábado, 18 de mayo de 2013

El veneno de los grandes eventos culturales

Compartimos aquí un post publicado en el blog bocasprestadas de Luis Reyes, malagueño y actual estudiante del Máster Universitario en Gestión Cultural. Una visión interesante sobre la Noche de los Museos (que en Barcelona este año se realiza hoy). 

Consciente de que corro el riesgo de ser repetitivo, he de volver a hablar de los grandes eventos culturales, “Noches en blanco, días internacionales y noches europeas de museos” (22.05.2012), pasada la resaca de la Noche en Blanco en Málaga y la proximidad del Día Internacional de los Museos y la Noche Europea de los Museos (ambos el 18 de mayo), porque pasado un año seguimos en la misma situación, si no peor.


La misma tónica de todos los años, colas y más colas en museos y monumentos que por norma general son de precios asequibles o son gratuitos, ¿cómo es posible que enclaves abiertos todo el año, en horarios cómodos y siempre gratuitos, registren sus únicas colas de la temporada precisamente este día? Es el caso del Centro de Interpretación del Teatro Romano, siempre desangelado y, casi siempre cerrado. ¿De qué sirve una noche abierta si durante el resto del año apenas generas actividad?

Seguimos viviendo del efecto llamada, no digo que no sea bonito ver a una ciudad entera volcada en la cultura, pero ¿qué tipo de cultura consumen?, ¿estamos realmente educando al público? Hace un año planteábamos esa misma reflexión: "¿Realmente se consigue? ¿Conseguimos que el público joven entre en el museo esos días y le creamos una expectación para que vuelva otro? o ¿simplemente abren al público de siempre, o alguno nuevo, raramente joven, que no tenía nada que hacer ese día? Ciudadanos que salen a la calle, se dan una vuelta, recorren un museo y hasta el año que viene”. La cultura se convierte en un consumo de masas una noche (a lo sumo dos), ¿y luego qué? Muchas son las voces las que apuntan que deberían plantearse si este tipo de eventos consiguen realmente educar al público y crear una conciencia cultural.

¿Sería realmente malo eliminar este tipo de eventos y destinar los presupuestos a incentivar las actividades culturales el resto del año? Porque pensemos un momento, más de 140 actividades en la pasada Noche en Blanco en Málaga y, la mayoría tienen como protagonistas a jóvenes artistas que encuentran un escaparate para mostrar su arte ¿pero qué sucede con ellos el resto del año? ¿las instituciones les apoyan? ¿tienen espacios para expresarse? ¿incentivan realmente el consumo cultural y la creatividad artística?

Como siempre hago demasiadas preguntas y doy respuestas a muy pocas, si tuviese línea directa con las administraciones, créanme que las haría. Quizás en todo esto hay errores de base, quizás debemos educar el público (y a nosotros mismos) antes de organizar estos grandes eventos, porque una macrocifra de una sola noche no ayuda a resolver los problemas de pérdidas de público, falta de presupuesto, falta de personal y recursos (podría seguir con más) que viven actualmente las instituciones culturales en nuestro país. Hemos de hacer conscientes a las personas de que la cultura es un elemento necesario para una vida sana, como lo es el deporte, hoy en día todos somos conscientes de que para llevar una vida sana hay que comer bien y hacer deporte, “mens sana in corpore sano” (“mente sana en cuerpo sano”), la cultura forma para de nuestra vida, de nuestro desarrollo y todos los esfuerzos no pueden verse reducidos a una noche en la que no conseguimos educar.