lunes, 30 de junio de 2014

Con todos vosotros, nuestro alumni Iñigo Oses Maestro

Iñigo Oses Maestro (31) es licenciado en Música (Conservatorio Superior de Música de Navarra), con especialidad en oboe, y alumni de nuestro máster, de la promoción 2009-2010 del grupo de castellano. Fue socio fundador de Acción Cultural Tresefes SL, empresa editora de la Revista de Pensamiento Musical Tresefes. Continua con su actividad como músico en diferentes agrupaciones de música clásica y colaborando con formaciones de world music o metal sinfónico. Actualmente ocupa el puesto de gerente en la Coral de Cámara de Navarra, con tareas tan variadas como la creación, redacción y seguimiento de proyectos, representación institucional, labores comerciales, producción, comunicación (community manager), fundraising y road manager.


¿Iñigo, cómo combinas los conocimientos adquiridos en el máster con tu trabajo diario?
En mi caso, accedí al máster habiendo desarrollado tareas de gestión cultural de manera amateur debido a mi inquietud por organizar y gestionar las actividades de las diferentes formaciones que tuve durante mi etapa de estudiante en el Conservatorio. El máster me dotó de herramientas y guías de procedimiento para plasmar en papel los proyectos que tenía en mente. Otro de los conocimientos adquiridos es la visión de la gestión de la cultura desde un ámbito que no se redujera a las artes escénicas, que en mi caso era lo que más conocía.

¿Cuáles crees que son los principales desafíos que debe encarar un gestor cultural en la actualidad?
Uno de los desafíos en nuestro sector es luchar por revertir la cultura del "todo gratis", que ha imperado en nuestro país desde la transición y que ha hecho que muchos de los géneros de la cultura estén infravalorados y tengan muy difícil generar recursos propios de la venta o taquilla de sus espectáculos o servicios. A nadie le sorprende pagar 60 euros por ver un partido de de fútbol pero nos quejamos de lo caro que está el cine. Tenemos el reto de volver a emocionar, de acercar la sociedad a las salas de conciertos, de exposiciones…
En definitiva, hemos de ser capaces de "educar"/ hacer que el público vea la necesidad del hecho cultural en sí. Las entidades culturales que reciben dinero público, en un tiempo tan complicado en lo económico, han de hacer un esfuerzo por ser transparentes en la gestión de los recursos, pero siempre encaminadas a que el público sea consciente del coste de los espectáculos culturales.
Otro apartado muy interesante es trabajar, todavía más, para crear sinergias entre lo público y lo privado. En nuestro país todavía hay un tratamiento y una práctica muy conservadora respecto a la relación entre industrias culturales y administraciones públicas, lo cual ha de cambiar si no queremos que el tejido privado cultural vaya desapareciendo.

Recuerdos del máster: un profesor, una anécdota y tu asignatura  preferida.
Por el conocimiento que atesora y la importancia que para un gestor cultural tiene la asignatura que el Dr. Banús impartía, he de decir que me encantaban sus clases, eran un continuo descubrimiento y te forzaba a pensar, a indagar en qué es eso que llamamos Cultura. El gestor cultural ha de estar en continuo proceso de reflexión y alerta a todas las modas y movimientos sociales.
Por la dura labor de tratar los números, balances, cuentas de resultados, etc. y por su capacidad de transmitir a muchos profanos en la materia semejantes términos, el Dr. Bastons es otro de esos profesores que valoro muy positivamente de mi paso por el máster.
Mi descubrimiento en el máster, por la temática y la calidad del profesor, fue Gestión Editorial, impartida por el profesor Carlos Pujol. Una asignatura de las de libre itinerario, es decir, que tuve que elegir y en la que aprendí muchísimo de un campo tan interesante como complicado y trascendental para las artes, la educación y la difusión de las mismas.

¿Un consejo para quienes están evaluando estudiar el Máster Universitario en Gestión Cultural de la UIC?
Ser gestor cultural no les va a reportar lujos ni riquezas materiales, pero si logran formarse y hacerse hueco en esta disciplina lograrán acercarse a una preciosa profesión, joven, diversa, en pleno desarrollo y en continuo contacto con las artes y quienes la conforman. En  definitiva, una manera de estar en esencia con lo más hondo del ser humano. Todo un sueño que como todo en la vida tiene sus pros y sus contras, pero si éste es el vuestro, sed fuertes y luchad por ello.