lunes, 13 de julio de 2020

Victoria Agulla: las clases online estuvieron muy bien preparadas y los profesores fueron súper motivadores en una situación muy especial como esta.


¿Qué hacías antes del máster?

Siempre conservando mi vida de Periodista Independiente, colabora en diferentes proyectos e instituciones. Particularmente, antes de venirme, trabajaba en el área de Comunicación & Formación del Instituto 220 Cultura Contemporánea - En Vivo Producciones.

¿Por qué decidiste hacer el máster?

Porque, antes de trabajar en el 220, hice un curso que se llamaba Gestión Cultural. Para ese entonces no sabía qué era este tipo de administración pero, una vez que hice la formación, me encantó el tema de la gestión pública y privada de la cultura. Cuando estaba finalizando mis estudios de Comunicación Social haciendo la tesis sobre Comunicar Arte en Museos de Bellas Artes me apareció un anuncio del Máster en Gestión Cultural de la UIC y me fascinó el programa. Así fue como aplique a la beca de Fundación Carolina, la cual me permitió estar hoy aquí.

¿Cómo ha sido tu experiencia con compañeros de clase que provienen de tantos países diferentes?

La verdad es que estoy re contenta con la universidad y los cursos del máster. Los grupos que se han formado son súper valiosos en cuanto a la calidad de personas, estudiantes y profesionales así que la experiencia es más que gratificante.

¿Qué quieres hacer después de finalizar el máster en Gestión Cultural?

Me gustaría seguir trabajando en la cultura aportando desde la comunicación de proyectos y seguir aprendiendo el tema de la administración en la producción de eventos.

¿Qué te gustaría crear o transformar en tu ciudad, de lo que has aprendido en Barcelona? 

Un centro cultural que tenga como leitmotiv la creación de cultura desde diferentes disciplinas académicas y vertientes sociales.

¿Cómo definirías tu experiencia de vida en Barcelona?

Soñada. Estar aquí es como soñar despierta. Barcelona es una fortuna. Tanto la vida cultural y social en como la estudiantil y profesional están siendo un gran aprendizaje para mi.

¿Qué es lo que más te ha gustado del máster?

Todo: la calidad educativa de la universidad, los momentos con mis cálidos compañeros, las clases con profesionales de primera, las potentes prácticas profesionales y las enriquecedoras visitas estudiantiles. Ahora estoy trabajando en Bridge 48 y cursando el tercer trimestre online. A pesar de las adversidades que estamos viviendo, el máster de Gestión Cultural en la UIC sigue siendo mi mayor motivación en Barcelona.

¿Cómo afrontaste la pandemia? 

La pandemia me atravesó por completo tanto profesional como personalmente. Pero pude capitalizar cada instante. Aunque tuve momentos de bajón, tenia horarios de trabajo, teatro, coaching, radio, estudio, gimnasia, escritura y hasta lectura.

Durante la cuarentena, leí muchísimo, ya que tenia 1 hora en la que daba el sol en el balcón y era mi hora de lectura. Durante el confinamiento lei como cinco libros pero hubo uno que me marcó: Antifragil de Nassim Nicholas Taleb que hace énfasis “en las cosas que se benefician del desorden”. 

Lo antifrágil sale beneficiado de la volatilidad y el desorden, lo frágil sale perjudicado. A estos efectos, decir tiempo es lo mismo que decir desorden. “Lo que hoy es frágil será sustituido”.

A pesar de las adversidades que estuvimos viviendo, el máster de Gestión Cultural siguió siendo mi mayor motivación en Barcelona. Fueron tiempos de mucha ansiedad, incertidumbre y angustia, BRIDGE 48 me sirvió para canalizar ideas, invertir el tiempo y observar Barcelona con una melodía musical un tan silenciosa como esencial. 

¿Cómo te pareció la experiencia de tener clases online? 

Estoy acostumbrada a trabajar desde mi casa haciendo teletrabajo pero extrañe mucho las clases presenciales de la UIC, aun así las clases online estuvieron muy bien preparadas y los profesores fueron súper motivadores en una situación muy especial como esta. 

¿Cómo consideras que la pandemia afectó la cultura?

Puedo concluir que el mundo de la cultura no tiene techo ni límites, inclusive en tiempos de pandemia. La crisis del COVID-19 puso en manifiesto cómo las organizaciones más eficientes suelen ser al mismo tiempo las más frágiles ya que estas empresas culturales que basaron su éxito en épocas de estabilidad en el manejo de grandes economías de escala, sufren mucho más en épocas de incertidumbre como las actuales frente a variaciones del entorno que las pequeñas empresas menos eficientes pero con mayor capacidad de reacción.

¿Qué fue lo que más te gustó de hacer prácticas en BRIDGE 48?
BRIDGE 48 es una empresa de formación académica, producción musical y eventos culturales en Poblenou que me permitió conocer la Industria de la Música desde dentro, en un barrio que me entusiasmo muchísimo, tanto por su interesante pasado vinculado a la clase obrera como su presente relacionado con su clase creativa. 
Al principio de las prácticas las tareas más importantes fueron: formar un área de Comunicación Institucional desde 0, planificar un calendario de Redes Sociales, reescribir todos los mensajes para cada tipo de usuario, desarrollar contenido para la nueva página web, redactar un nuevo manual de identidad corporativa conservado la misión, visión y valores de la empresa y destacando la propuesta de valor. 
Con el paso del tiempo, y a medida que me fui involucrando, el reto fue consolidar el área de Recursos Humanos desde la Comunicación Interna. Al mismo tiempo, comencé a aportar en temas como Product Development & Web Content y Coordinación de Design & Audiovisual Office. 
A partir de mi vinculación con la empresa, comencé a ser asistente de dirección con tareas con mucha más responsabilidad como la de coordinar equipo, producir eventos puntuales, crear nuevas alianzas, aplicar a convocatorias y hacer seguimiento de tareas actualizar el Business Plan.

Durante todo el proceso de prácticas, fui aprendiendo sobre campos de la Industria Musical que desconocía, Hernán tuvo la suficiente paciencia para introducirme en el mundo la música electrónica desde la teoría y la práctica. Fue un trabajo en el cual nos complementamos, él desde su experiencia laboral y yo utilizando las herramientas de Gestión Cultural aprendidas en el Máster, especialmente la de liderazgo, nuevas tecnologías y recursos humanos, lo cual fue bastante importante a partir de la coyuntura social sobre la cual tuvimos que incorporar el teletrabajo. 








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